Primera noche en casa de los abuelos
La primera noche lejos de casa es un pequeño paso importante, tanto para el niño como para ti. Buena noticia: no hay una edad ideal para darlo. Lo que cuenta es preparar el terreno con suavidad, llevar algunos objetos familiares y transmitir la rutina de la noche a los abuelos. Y mantener la confianza, porque el niño la percibe.
¿A qué edad puede un niño dormir en casa de sus abuelos?
No hay una respuesta única, y eso es más bien tranquilizador. No hay una edad ideal para que tu hijo empiece a dormir en otro sitio sin ti. El buen punto de referencia es tu propio hijo. Fíate ante todo de su temperamento y de tu criterio, ya que algunos niños se adaptan más fácilmente que otros a los cambios.
Un punto cuenta también: tu propia serenidad. Si confías en que todo irá bien, tu hijo lo notará. Y conviene un matiz útil. Si tu hijo atraviesa una época cargada de cambios, a veces es mejor esperar un poco: pregúntate si el momento es el adecuado.
¿Cómo prepararlo con suavidad?
Por pequeños escalones, en lugar de un gran salto. Conviene ir de forma gradual: planifica breves momentos de separación y alárgalos poco a poco. En concreto, puedes empezar por dejarlo cuidar una hora, luego una mañana o una tarde, un día y, por último, una noche.
Habla de ello también con antelación, y de forma positiva. Conviene hablar de ello un día o dos antes y presentar la noche en casa de los abuelos como un acontecimiento positivo. Una frase del tipo «vas a dormir en casa de la abuela y el abuelo, y eso está bien» pone el escenario de un momento especial, no de un arranque.
¿Qué objetos llevar para tranquilizarlo?
Trozos de casa, en definitiva. Conviene poner en su equipaje objetos que le recuerden la casa, como su peluche o su muñeco preferido. La idea es recrear un poco de lo conocido en un lugar desconocido.
Se puede ir más lejos con los puntos de referencia sensoriales: también puedes llevar una sábana de casa o una de tus prendas para que duerma con un olor familiar. Podría tratarse también de una lamparilla o de un objeto luminoso que tenga habitualmente en su habitación. Y si a tu hijo le gusta tener el control, déjalo elegir entre dos objetos lo que se lleva. El peluche tiene además su propia guía.
«Una noche en casa de la abuela Tejón»
Una historia muy suave, sin pantalla, sobre la primera noche lejos de casa. Tú das el abrazo, Tilibou se encarga de la voz.
Escuchar el episodio¿Hay que preparar a los abuelos?
Sí, y es a menudo lo que lo cambia todo. Conviene explicar a la persona que cuida a tu hijo lo que haces para prepararlo para dormir: baño, historia, nana, tus pequeños trucos ganadores. Tu hijo se sentirá tranquilo al reconocer su rutina y comprenderá que la hora de dormir se acerca.
No por ello hay que aspirar a la copia perfecta. No te preocupes si las cosas pasan un poco distinto que en casa. Tu hijo puede adaptarse a diferentes maneras de hacer. Lo esencial cabe en una frase: lo que más cuenta es que esté con gente cariñosa, segura y tranquilizadora.
¿Y si reacciona mal a la vuelta?
Es posible, y no es un fracaso. Un niño puede enfurruñarse o tener una rabieta tras una noche en casa de sus abuelos, sobre todo hacia los 2 años, porque necesita sentir que controla su entorno. Estas reacciones muestran la frustración del pequeño por no controlar la situación.
Lo que ayuda entonces: acoger la emoción en lugar de corregirla. Conviene mostrar comprensión y animarlo a nombrar lo que siente. A lo largo de las estancias, el niño desarrolla su capacidad de adaptación. Y el beneficio es real: dormir en otro sitio le permite al niño vivir nuevas experiencias y crear bonitos vínculos con su entorno.
Las preguntas que te haces
Mi hijo llora cuando lo dejamos: ¿hay que renunciar?
No necesariamente. No es porque tu hijo reaccione en la separación por lo que debas dejar de hacerlo dormir en otro sitio. Un momento de pausa es a veces útil. Si la angustia es intensa y se repite, puedes hablar de ello con un profesional.
¿Hace falta un horario preciso para la tarde-noche en casa de los abuelos?
No. La persona que cuida no necesita tener un horario preciso. El niño puede acostarse un poco más tarde o ser mecido en lugar de escuchar una historia. Lo importante es que se sienta en confianza.
¿Qué objetos ayudan más a mi hijo a dormir en otro sitio?
Los objetos familiares tranquilizan: peluche o muñeco, una sábana o una prenda de casa para el olor, y la lamparilla habitual. Dejar que el niño elija lo que se lleva refuerza su sensación de control.