La siesta de Doudou-Hibou
Ese día, en la escuela de Lila, la mañana había estado muy llena: la pintura, los cubos, la canción de los nombres, la merienda. Y ahora la luz de la clase estaba muy suave, la Seño Lou había cerrado un poco las cortinas: era la hora tranquila, la hora de la siesta. Cada uno va a su camita con su peluche… todos los niños descansan, todos, menos una: Lila, con los ojos muy abiertos, el corazón latiendo un poco rápido. «Yo no duermo en la escuela», susurra Lila. «Solo duermo en casa, en mi cama, con Mamá cerquita. Aquí no puedo.» Cerrar los ojos lejos de casa es algo nuevo, y da un poquito de miedo. Por suerte, en el silencio del dormitorio, un amigo vela muy cerca: Doudou-Hibou, el peluche del rincón de lectura, que abre despacito un ojo. Muy bajito, Doudou-Hibou le confía a Lila un bonito secreto: descansar no es lo mismo que dormir. No hay que dormir; se puede solo cerrar los ojos, escuchar la respiración, y poner la mano en el corazón, ahí donde está el botoncito de abrazos que guarda cerquita el cariño de Mamá. Poco a poco, el cuerpo de Lila se relaja. Este cuento ayuda a tu hijo a abordar con dulzura la siesta y el descanso, sobre todo cuando cerrar los ojos lejos de casa le resulta difícil. Le quita toda la presión de «tener que dormir», mostrando que descansar tranquilo ya le hace mucho bien. Un mensaje valioso y calmante sobre la calma y el soltar. Y mientras Lila respira muy suavemente, con la mano en el corazón, los párpados le pesan solitos, sin que se dé cuenta. El dormitorio está tranquilo y cálido, y el cuento también se posa muy suavemente, como una invitación a descansar, justo a tiempo para cerrar los ojos. La Seño Lou no obliga a Lila a dormir y no le dice que «no es nada»: acoge su inquietud, y Doudou-Hibou le da un truquito para tranquilizarse ella sola. Darle a un pequeño una herramienta para domar su miedo, en vez de una orden, es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y en la luz tenue, el buhito vela, como una lucecita muy suave. Un cuento de escuela tierno y sin pantallas, pensado para los más pequeños desde los 2 años, perfecto para la siesta o la hora de dormir, ideal para el coche o un momento de calma. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para llegar al sueño con calma. Todos los cuentos para dormir de Tilibou en