El amigo tímido
Esa mañana, en la escuela de Lila, el sol entra despacito por la ventana. Lila cuelga su abrigo bajo su etiqueta del solecito y canta un trozo de la canción de la mañana. Pero esa mañana hay algo diferente: cerca del gran portón azul hay un niño que Lila no ha visto nunca. Un niño, con un jersey nuevo, y una mochila apretada contra él. No corre, no juega, se queda ahí, al borde, contra la pared. «Aquí tenemos un nuevo amigo», dice la Seño Lou. «Se llama Sacha, y es su primerísimo día.» Pero Sacha no dice nada, mira sus zapatos y aprieta su mochila un poquito más. Toda la mañana se queda en su rincón: no va hacia los cubos, ni hacia los coches, ni hacia nadie. Es demasiado tímido, y su corazoncito seguro que late muy rápido. Lila se acuerda muy bien de su propio primer día, y del gran nudo que tenía en la barriga. Así que, sin agobiar a Sacha, se acerca muy despacito, se sienta a su lado sin pedir nada, le tiende un cubo, luego una sonrisa. Poco a poco, sin que nadie lo presione, Sacha se atreve a levantar los ojos, luego a tender la mano, y por fin llega una primera risita. Este cuento le enseña a tu hijo a acercarse a los demás con dulzura, y a acoger al que es tímido o nuevo sin forzarlo. Muestra que una sonrisa, un juguete que se ofrece, un sitio al lado suelen bastar para derretir la timidez, y que cada uno tiene su ritmo para atreverse. Un bonito mensaje sobre la amistad y la amabilidad. Y cuando Sacha, por fin, se ríe y juega con Lila y los amigos, ya no se diría que es el niño pegado a la pared de la mañana. El día termina con un amigo más, y el cuento se posa muy suavemente, con el corazón calentito, justo a tiempo para cerrar los ojos. Lila no obliga a Sacha a jugar y no se burla de su timidez: le da tiempo, se pone a su lado sin exigir nada. Respetar el ritmo de un niño tímido y tenderle la mano con dulzura es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y en el rincón de lectura, Doudou-Hibou observa esta nueva amistad con ojo enternecido. Un cuento de escuela tierno y sin pantallas, pensado para los más pequeños desde los 2 años, perfecto para hablar de amistad y timidez, ideal para la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. Todos los cuentos para dormir de Tilibou en