El mapa que se comió el pelícano
Un cuento de aventuras para los pequeños, y el primer episodio de Tom el Pirata. Sobre el mar más azul del mundo se extiende el archipiélago de las Mil Calas, que no aparece en ningún mapa de los mayores. Por allí navega el barco pirata más pequeño que ha existido jamás, la Sardina Real, tan ligera que las olas no consiguen hundirla: baila encima de ellas. Su capitán es Tom, el más bueno de los piratas. Porque Tom no roba nada. Al contrario: busca los tesoros perdidos para devolverlos, y guarda en el fondo de su cofre un pequeño recuerdo de cada uno. Esta mañana cuenta cuatro, y debajo del todo le espera su primer mapa del tesoro, dibujado por una niña, con un sol que sonríe y una gran cruz roja. En casa de Tom los mapas se cantan, y este dice que un peluche, Lapinou, se cayó al agua desde el barco de papá. Con Moustache a bordo, el pulpo tímido que se esconde en la tetera y suelta tinta cuando se asusta, la Sardina Real leva anclas. Pero a mitad de camino, un pelícano glotón se traga el mapa de un solo bocado. Sin mapa no hay camino. En vez de enfadarse, Tom se acerca a ese pájaro que se lo traga todo y descubre el motivo: lleva muchísimo tiempo solo en su roca. Así que lo invita a formar parte de la tripulación. Desde el cielo, el pelícano ve el mar entero de una sola mirada, y es él quien localiza a Lapinou dando tumbos entre las olas, cerca de una roca con forma de sombrero. El peluche vuelve a los brazos de la niña, que regala a cambio una cinta azul para el cofre: el quinto recuerdo. Y, además, un amigo nuevo a bordo. Una historia con mucha ternura y alguna que otra travesura, que deja en tu peque una idea muy sencilla: el tesoro más bonito nunca es el oro, es la sonrisa de quien recupera lo que había perdido. Y quien molesta, a veces, solo necesita compañía. Este episodio abre la temporada y presenta todo el universo de Tom el Pirata. Un cuento sin pantallas, pensado para niños de 3 a 5 años, ideal para escuchar a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. Todos los cuentos para dormir de Tilibou en



