las emociones de los pequeños
Preparar con dulzura la llegada de un hermanito o una hermanita. Esa noche, en el Gran Bosque Acogedor, dentro del gran roble hueco, Mamá Osa pone la patita de Noisette sobre su pancita redonda y le confía un secreto: ahí dentro crece un bebé, bien calentito. Un hermanito. En el corazón de Noisette primero hay un gran « oh » de alegría… y después una sombrita fría: ¿y si ocupa todo el lugar? ¿Toda la casa, todo el amor? Esa inquietud, tan tierna y tan real, la sienten muchos niños antes de la llegada de un hermano. Aquí nunca se la ridiculiza: se la acoge, se le ponen palabras y se la calma. Con Mamá, y luego con el viejo Ciervo del claro de las luciérnagas, Noisette descubre una imagen muy simple: cuando enciendes una luciérnaga nueva al lado de Lulu, la primera no brilla menos. Solo hay más luz en la casa. El amor no se parte en dos, se multiplica. Después llega la espera, las estaciones que pasan, las pantuflitas guardadas en un rincón, y por fin la noche en que llega Pinpin, chiquitito, con su patita agarrada al dedo de Noisette. La sombrita fría se derritió como la nieve en primavera, y Noisette se convirtió en hermana mayor: el oficio más lindo del bosque. Un episodio ideal para preparar al mayor ante la llegada del bebé, poner palabras a los celos y tranquilizar con ternura. El final, muy suave, invita al niño a hacer la respiración mágica de Noisette antes de cerrar los ojos. Un cuento sin pantallas, para los más pequeños desde los 2 años, para escuchar al dormir, en el coche o en la siesta. Como siempre en Tilibou, el final es muy suave, sin música.



